
ASUME Denuncia Retrasos en los Pagos a Suplidores y Contratistas
ASUME Denuncia Retrasos en los Pagos a Suplidores y Contratistas
La Asociación de Suplidores de Materiales Eléctricos (ASUME) denuncia los retrasos en los pagos de facturas por parte de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDES), con vencimientos que superan los 365 días desde la fecha de facturación y la recepción de los materiales en sus almacenes. Esta situación afecta gravemente la estabilidad financiera de los suplidores y pone en riesgo la continuidad operativa del sector, lo que podría derivar en la quiebra de empresas, la escasez de materiales eléctricos y la falta de garantía en la prestación de servicios a los usuarios.
¡Alerta sobre una Crisis Inminente!
El incumplimiento de los pagos por parte de las EDES no solo perjudica a los suplidores, sino que también amenaza con desencadenar una crisis de gran magnitud en el sector eléctrico nacional.
La falta de materiales esenciales debido a estos retrasos pone en riesgo la operatividad del sistema eléctrico, lo que podría traducirse en una grave escasez de insumos, fallas en el suministro eléctrico y prolongados apagones. Esto, a su vez, agravaría aún más la crisis económica y la calidad de vida de los ciudadanos.
Además, los contratistas de las EDES, que también enfrentan deudas con los suplidores, se encuentran en una situación crítica al no poder cumplir con sus compromisos. Esta cadena de impagos genera un efecto multiplicador que compromete la labor de las empresas prestadoras de servicios eléctricos, las cuales, sin acceso a los materiales necesarios, no podrán garantizar el mantenimiento ni la expansión de la infraestructura eléctrica. Si esta situación no se resuelve con urgencia, el país enfrentará una crisis energética sin precedentes.
Llamado a las Autoridades
Instamos de manera urgente al Consejo Unificado de las EDES y a su presidente a intervenir de inmediato para que las empresas distribuidoras cumplan con sus compromisos de pago en los términos acordados. Esta situación está generando cuantiosas pérdidas económicas tanto para los suplidores de materiales eléctricos como para los contratistas y prestadores de servicios de las EDES.

